Fábrica de colchones en Mallorca
Disma Matalassos fabrica lo que vende. Los colchones, somieres, almohadas, canapés y fundas salen del taller de Manacor, donde está también la sede de la empresa, y de allí pasan directamente a las tiendas propias. Comprar en una fábrica de colchones de Mallorca tiene dos consecuencias concretas: el precio no arrastra el margen de ningún intermediario y los plazos de fabricación y de entrega no dependen de terceros.
Hay cuatro tiendas propias: la de Manacor, junto a la fábrica, y tres en Palma. En todas se puede probar el catálogo completo, comparar firmezas, ver los tejidos de los canapés y preguntar por medidas especiales, porque un colchón se compra tumbándose encima.
Más de tres décadas en el oficio permiten algo que no se improvisa: saber qué materiales aguantan el uso diario y cuáles se hunden al segundo verano. Se vende al detalle y también a hoteles, que son los clientes más exigentes con la durabilidad porque cambian de huéspedes cada semana.
La calidad no se declara, se decide al elegir los materiales. Quien compra un artículo de descanso busca dormir bien, y eso depende de la espuma, el muelle y el tejido que lleva dentro. Por eso los materiales se eligen por cómo se comportan al quinto año, no por cómo lucen el primer día.
Al fabricar en la isla, las medidas no se limitan a las estándar. Los colchones para barcos y yates, para furgonetas camperizadas y para zonas de chill out se hacen a la dimensión que pide cada espacio, en interior o al aire libre. Es la vía para cualquier hueco que no admita una medida de catálogo, y está detallada en medidas especiales.
En cada tienda hay personal del oficio para resolver dudas: qué firmeza corresponde a cada peso y postura, qué somier admite un canapé abatible o qué medida encaja en una cama antigua. Para consultar disponibilidad o pedir asesoramiento, en info@dismamatalassos.com o en el teléfono de cada tienda.





